Desde que el Parlamento Europeo votó la directiva 88/2003/CE del 4 de noviembre de 2003, los Estados miembro tienen la obligación de imponer a los empleadores el control de la jornada laboral trabajada por cada empleado.

La manera en que se realiza este control es libre. Sin embargo, el decreto del 14 de mayo de 2019 del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre el litigio en el que se enfrentaban el sindicato español CCOO y el Deutsche Bank llamó al orden a los Estados miembro. Hasta entonces, la legislación española no imponía el control horario de los empleados, sino llevar un registro del volumen de las horas extra realizadas.

En 2016, una encuesta reveló que más de la mitad de las horas extra no quedaba registrada en España. Los sindicatos pidieron entonces que se implantaran sistemas para registrar el tiempo de trabajo diario. El Tribunal de Justicia Europeo validó el bien fundado de la demanda del sindicato español y recordó que «los Estados miembro deben imponer a los empleadores la obligación de implantar un sistema objetivo, fiable y accesible que permita medir el tiempo trabajado cada día por cada trabajador».

«Fuera de la UE, nos acordamos de nuestros vecinos suizos que también se vieron obligados a registrar de manera sistemática y estricta el tiempo trabajado en 2013. Cada empleado debía entonces declarar la hora de comienzo y de finalización de cada intervalo de trabajo, así como toda pausa intermedia de más de 30 minutos. Una enmienda agilizó el procedimiento en 2016 al autorizar un simple registro de la duración diaria y a renunciar al registro para los puestos superiores».

¿Qué consecuencia tiene para las empresas españolas?

La obligación de mantener un registro de jornada se incluyó en el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores de la siguiente manera:

  • « La empresa garantizará el registro diario de jornada, que deberá incluir el horario concreto de inicio y finalización de la jornada de trabajo de cada persona trabajadora, sin perjuicio de la flexibilidad horaria que se establece en este artículo.»
  • « La empresa conservará los registros a que se refiere este precepto durante cuatro años y permanecerán a disposición de las personas trabajadoras, de sus representantes legales y de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.»

Tras esta nueva normativa de registro de jornada, ha destacado que muchas empresas españolas tienen dificultades con el registro horario. 

Durante el primer semestre de aplicación de la normativa, de mayo a octubre, se llevó a cabo una campaña de inspecciones para comprobar la existencia y conformidad de los registros de jornada en las empresas expedientadas. 

Al cabo de los seis meses de inspección se concluyó que el 58,6% de estas empresas incumplian la normativa de registro de jornada. A pesar de esta constatación, sólo el 21,2% de las empresas expedientadas fueron multadas. El total de las multas alcanzó la cifra de 113.181 euros, con una media de 1.057,76 euros por sanción. (*)

¿Cómo controlar el horario de los empleados?

Para controlar el horario de los empleados, existen varias opciones:

·       El control manual: Los horarios pueden introducirse manualmente, en un papel o en una hoja de cálculo. La principal dificultad es recoger y añadir información para poder producirlos fácilmente en caso de inspección de trabajo.

·       El contador de horas: Un contador de horas permite identificar rápidamente las ausencias y las horas extra. Este método se suele utilizar en un centro de producción, pero no está adaptado a los empleados móviles.

·       La declaración automática en línea: En las empresas en las que los empleados son más móviles y los horarios son más flexibles, existen distintos programas para registrar fácilmente el tiempo de trabajo. Las soluciones en línea SaaS responden muy bien a las necesidades de los empleados nómadas y a las obligaciones de seguridad y de protección de datos del RGPD.

(*) Fuente: El País