La crisis del Covid ha obligado a la mayoría de nosotros a teletrabajar. Una verdadera revolución en España, donde menos del 10% de los empleados lo hacían regularmente. Así que los empleados afectados han tenido que adaptarse muy rápidamente a esta nueva forma de trabajar.

Algunos de estos empleados le han cogido el gusto y es probable que muchas empresas comiencen a promover el teletrabajo en los próximos años: ya sea porque los empleados lo piden o por razones económicas (coste de los locales).

Un empleador puede entonces preguntarse: ¿cómo se puede controlar el trabajo de un empleado a distancia? ¿Cómo asegurarse de que los equipos estén trabajando en lo que es más importante? ¿Cómo asegurarse de que el empleado simplemente esté trabajando?

Algunas personas se ven tentadas a establecer sistemas muy rígidos para asegurarse de que tienen la respuesta a estas preguntas con, por ejemplo, sistemas de seguimiento en línea, y a veces incluso con sistemas de detección de la presencia del empleado?

Pero eso no es lo importante.

La verdadera pregunta debería ser: ¿cómo asegurar la motivación de los empleados a distancia y así garantizar su implicación efectiva en el trabajo?

Después de todo, ¿qué garantiza que el empleado que ha fichado trabaje eficientemente? Está en casa, hace lo que quiere, incluso si eso significa tener que teclear en su ordenador de vez en cuando.

La empresa debe cumplir con la ley de control horario de la jornada laboral en todos los lugares de trabajo.

Las empresas que viven en un clima de confianza con sus empleados no se hacen necesariamente estas preguntas y no utilizan una herramienta de seguimiento del horario.

Lamentablemente, se ha puesto en peligro involuntariamente ya que la ley de control horario de la jornada laboral aprobada en 2019 sigue siendo aplicable al teletrabajo. Es probable que se apliquen controles y sanciones, especialmente porque la administración teme que se abuse de las horas extraordinarias en este contexto de crisis y, por consiguiente, está vigilando a que se cumpla con esta obligación.

Los empleados no quieren ser tratados como niños

Aunque la ley exige un control horario, el empleado que trabaja desde casa necesita estar motivado en lugar de sentirse controlado.

Por otro lado, se puede intentar controlar a los empleados como se quiera, pero no estarán a tu lado y trabajarán como quieran.

La idea de un empleador que tiene el «control» sobre su empleado es una idea del siglo XX que ya no puede funcionar en 2020 y sabemos que la motivación del empleado también va a depender de la confianza que se deposite en él. La confianza es, por lo tanto, la base del éxito.

Comienza con la implicación del empleado a la hora de definir sus propios objetivos que, una vez claramente establecidos, le permitirán sentirse responsabilizado y comprometido. Sabe en qué debe concentrarse: no es necesario comprobar que está trabajando en todo momento, puede beneficiarse de su autonomía y será cuestión de revisar regularmente los resultados de su trabajo en su conjunto.

Sistema auto declarativo: una forma de conciliar estas dos prioridades

Es difícil para los equipos de RRHH conciliar estas dos necesidades: cumplir con la ley y al mismo tiempo respetar a los empleados sin tratarlos como niños.

Los sistemas de auto declaración en línea son una solución sencilla para resolver este problema. Permiten cumplir con los requisitos de la ley (declaración de horarios diariamente, flujo de trabajo de validación, conservación de registros durante 4 años, etc.) y todo ésto evitando tener que estar vigilando al empleado.

En resumen, corresponden más a la nueva era en la que hemos entrado: una era en la que el empleado, que sabe que se le ha otorgado confianza, se siente capacitado e involucrado.